Pequeñas cosas que te molestaban de Cuba

Foto: cubanosporelmundo.com
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Cuba está ahí, con sus cosas buenas y malas, y aun así los nativos que vivimos fuera, seguimos queriéndola como Patria. Pero cuantas cosas nos parecían molestas en los tiempos de vivir en la Isla.

Muchas sin duda, y aunque añores volver a la tierra y recordar lo vivido, existen cosas que definidamente quisieras cambiar y se mantienen igual.

Las colas: La larga fila de personas para cualquier cosa, la más mínima, exasperaba al cubano más pacienzudo. Pese a la conversación animada, las nuevas amistades, esperar un par de horas en el Coppelia o en la placita sacaba de quicio a cualquiera.

La impuntualidad: En la Isla la puntualidad es muy relativa, quien dice 9:00 am, dice 9 y media o diez. Las citas y reuniones podían fijarse a una hora y comenzar tiempo después. ¿Y qué decir de los servicios, donde había que esperar por una persona específica la mitad del día?

El transporte: Para los cubanos el transporte sigue siendo un problema, amén de los carretones de caballos, y las motonetas, las guaguas siempre estaban repletas, además demoraban mucho a veces. Y los taxis, que va, muy caros. Así que llegar tarde no era raro.

Todo con calma: Si bien la vida de los antillanos resulta convulsa y de ritmo rápido, nuestro actuar contradice lo dicho. Para nosotros resulta vital hacer las cosas a un tempo propio, sin apuros,” de todas formas todo va salir”. Podemos resolver todo en un santiamén, pero preferimos tomarnos el tiempo necesario y hasta el que no es necesario para hacerlas, y eso molesta.

El chisme: No hay nada tan molesto como regresar de trabajar con una jabita de nylon y que en la esquina la vecina te pregunte: ¿fuiste la “shopping”, qué compraste? Si, y pasa a diario, es eso o que te vengan con el último chisme del barrio sin siquiera preguntar. “¿Oye te enteraste que el marido de Cachita la dejó por otra?”.

Con defectos y virtudes Cuba sigue siendo nuestra y pese a las pequeñas cosas que molestan los deseos de volver nunca se acaban. Al final son detalles insignificantes al lado de todo lo bueno que nos espera allá.

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2 Comments
  1. Luis says

    …en realidad lo que queremos cambiar es el gobierno!!! Todas esas cosas son fruto de la necesidad impuesta por el gobierno y para nada de extranan…seria como el sindrome de estocolmo donde se adora al cautor y despota asesino!!! Dejen de manipular tanto y ponganse para decir la verdad por su nombre!!!

    1. Kike Perdomo says

      Agradecemos su comentario, pese a que no es de nuestro interés culpar a nadie por estas características de algunos cubanos. Gracias por visitar nuestras páginas.

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