Memorias de un bicitaxista cubano

Foto: lezumbalaberenjena
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Jorge Navarro dejó a un lado su puesto como director de recursos humanos en cierta empresa agropecuaria cubana para ganarse la vida dando pedales. Tenía ¡56 años! cuando tomó la decisión.

“Yo recibía 425 pesos en 26 días de trabajo y con el bicitaxi podía juntar esa suma en par de días. Fui un día a probar y en una semana me gané 700 pesos.”

Navarro se asoció al llamado “trabajo por cuenta propia”, iniciativa que alienta el desarrollo de empresas y negocios privados en la isla.

Comenzó rentando un bicitaxi (triciclo) por el cual debería pagar 120 pesos a la semana. Su dueña se encargaba de costear cualquier rotura, hacerse cargo de las gomas y demás accesorios, así como la tapicería y el techado.

“Los bicitaxis usan gomas 18×250 de motor o 13-14 de moskovich. A veces teníamos que ir a un basurero a ver si dejaban alguna de ‘medio palo’ o bien comprar cada una a 10 ó 12 CUC.”

La mayoría de los bicitaxis son particulares, aclara Navarro.

“Sus dueños deben encargarse de tenerlos en buen estado técnico. La Policía Nacional Revolucionaria (PNR) exige luces, pese a que no hay ninguna tienda para adquirir estos insumos y hay que recurrir al mercado negro.”

Todas las madrugadas, sobre las 3:00 am, iba Navarro hasta su piquera de la autopista nacional donde los buses hacían paradas. El trayecto era desde ahí a la terminal y cobraba 1 CUC por persona. Diariamente recorría más de 40 kilómetros.

“Regresaba a casa sobre las 7:00 pm. Éramos varios bicitaxistas. La cola era grande, pero valía la pena, pese al esfuerzo, la exposición al sol, la lluvia y a ciertos peligros en la noche.”

Como todo “cuentapropista”, Navarro debía pagar impuestos. Por la licencia de “conducción” pagó 60 pesos y 275 por la inspección técnica.

¿A tu edad no era difícil este oficio?

Me adapté. La gente me decía “puro, ¿qué tú comes?”, porque nunca bajé de peso.

¿Competencia?

Con los cocheros, cuya carrera costaba solo 3 pesos, en moneda nacional.

¿Cuánto ganaste el mejor día?

36 cuc.

¿Y el peor?

50 pesos.

¿Recibías alguna comisión?

“Por cada turista que lleváramos a las casas de rentas, nos pagaban 5 CUC.”

¿Alguna anécdota jocosa?

“Sí. Un patrullero me multó una vez por exceso de velocidad.”

Jorge Luis Navarro con sus amigos
Foto: cortesía del entrevistado

Jorge Luis Navarro Sánchez, ingeniero agrónomo de profesión, oriundo de Baracoa, con una hija y un feliz matrimonio, nunca volvió a casa con las manos vacías.

De regreso compraba dos libras de carne de cerdo, tomates, cinco o seis cabezas de ajo y llegaba contento ¡y cargado! a su hogar. Cansado de tanto ajetreo, pero feliz. A fin de cuentas ir por la vida se parece mucho a pedalear.

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