5 miedos de un pionero cubano

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Es la edad de las ilusiones, del misterio infantil y el juego. El pionero cubano lo hace todo una aventura, pero también hay miedos que llegan a su pequeño corazón. Cubanos Gurú quiere compartir un artículo especial de las cosas que teme un colegial en Cuba.

Que la maestra te pregunte algo que no sepas

La Maestra está cerca del pupitre… tiene el puntero en su mano y está haciendo preguntas de alguna materia que parece difícil porque el pionero cubano no la domina. Ese es un temor infantil muy común: que la maestra haga una pregunta y no pueda ser respondida.

brutos en Cuba
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Que en el papelito te digan que NO

El papelito pasa de mano en mano… todo en el aula se enteran de la proposición. Así dice el mensaje con caligrafía pioneril: ¿quieres ser mi novia?  Si___  no___. La respuesta puede ser un triunfo que otorgue fama y respeto, o bien puede ser un total fracaso.

Que te vacunen

Nadie puede saberlo… el terror a las vacunas es algo insuperable cuando eres pionero cubano y sabes que en algún momento corresponderá la inyección. Es un miedo de los más grandes. A veces a la hora del pinchazo se controla todo para salir rápido… a veces el “pataleo” es terrible.

Vacuna cubana contra el cáncer pruebas en Estados Unidos
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Orinarte o hacerte “caca” en los pantalones

Más que un miedo de pionero cubano es uno de los más grandes terrores de la humanidad y por favor que nadie me diga lo contrario. Perder el control y orinarse o “embolsarse” en los pantalones es una situación de las más difíciles para un niño en la escuela.  

Que no te vayan a recoger cuando se terminen las clases

Termina la jornada del día… por suerte la maestra hizo una pregunta que el pionero pudo responder; el papelito regresó con un SI como respuesta; no hubo amenazas de vacunas y los deseos de ir al baño fueron controlados.

Todo parece estar bien con los temores. Pero es entonces que surge uno más… ¿será que los padres van a ir a buscarlo a la escuela?,  ¿No se habrán puesto de acuerdo y por eso no irán ninguno de los dos?. ¿Ay Dios, me quedaré a dormir aquí en la escuela?.

Temores de un pionero cubano que al llegar a la adultez son recordados con mucho sentimiento. Esta revista los pone en la vitrina de las memorias indispensables.

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