10 años de relación y me dejó en la calle sin nada, la historia de Aracely

Foto: Yoni González/Cubanos Gurú
1 51

- Publicidad -

Aracely y Alexis se conocieron en su ciudad natal Sagua la Grande, cuando estudiaban en la secundaria. Desde esa temprana edad, en que los noviazgos duran semanas, ellos pudieron mantener su relación.

A pesar de no tener muchas cosas en común estaban enamorados y eran un ejemplo clásico de que los polos opuestos se atraen. Así terminaron el pre y llegó la universidad, al menos para Aracely que si tenía interés en estudiar.

La familia de Alexis decide mudarse a La Habana y lo que parecía el fin del noviazgo se convirtió en una propuesta de matrimonio. Era la única manera para ellos de seguir juntos y que la familia de Aracely aceptara que se fuera a vivir con su novio a la capital y hacer la universidad por allá.

La única promesa que le arrancó la mamá de la joven enamorada fue que no abandonara los estudios por tener hijos o ser ama de casa.  La chica pretendía sinceramente cumplir esa promesa porque ser universitaria era su sueño.

Las diferencias entre la joven pareja empezaron a ser cada día más grandes, porque Alexis ya trabajaba y ganaba dinero mientras que Aracely estudiaba y dependía de él y su familia. Empezaron los complejos de inferioridad, las discusiones por no querer compartir con sus amigos universitarios, las recriminaciones por el dinero que le daba.

A pesar de todo eso superaron la universidad y siguieron juntos, Aracely se repetía que el amor todo lo soporta. Sin embargo cuando el programa de radio que dirigía comenzó a ser cada día más exitoso, ganar premios y reconocimientos, los reproches de Alexis contra ella aumentaban. Mientras más exitosa se sentía profesionalmente más la humillaba su esposo por no ganar dinero.

Aunque había notado cosas raras, cambios de actitud en su pareja de tantos años, nunca le pasó por la mente llegar un día al apartamento que compartían y encontrar todas sus cosas afuera. Ni siquiera una explicación o despedida. Aunque sí otra mujer en su lugar.

Ese día tuvo que dormir en casa de una vecina amiga que la acogió entre el llanto y la desesperación. Así estuvo por una semana viviendo de la ayuda de los vecinos del edificio, que le daban comida y la consolaban. Hasta que uno de ellos le prestó un departamento con una renta a pagar cuando pudiera.

Aun hoy recuerda el momento en que llegó y vio lo poco que tenía en medio de la calle, ese recuerdo la hace levantarse cada mañana como la mujer fuerte e inderrotable que nació ese día.

- Publicidad -

1 Comment
  1. El Yuma says

    Zagua???. No es Sagua???. Por cierto, hermoso argumento para una novela de Corín Tellado, como todo lo que escribe Yuli Rodríguez.

Leave A Reply

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.