Se cerraron las puertas: la historia de Ana

Foto: Bennian/shutterstock.com
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No es cosa de un día ni decisión fácil, decía Ana mientras miraba a un punto fijo del horizonte. Desde hace dos años partió a Ecuador con la idea de trabajar y tener una mejor vida. Las cosas no resultaron como ella esperaba. No hubo trabajo fijo. Discriminaciones, tragos amargos, la sensación de que nadie te ayuda porque ya no estás en tu tierra.

Con todos esos factores en contra decidió irse a Estados Unidos. Su situación no era muy distinta a la de muchos cubanos en diversos países, pero en realidad a Ana la idea de “tierras de libertad” la cautivó desde siempre.

“Te imaginas yo con mi carro, mi pelo lindo y con tremenda pinta…el yuma es lo que yo necesito”, me decía las pocas veces que nos encontramos, a pesar de ser amigas desde niñas.

Ana renunció a su trabajo, que no era nada del otro mundo, pero le reportaba el básico de 365 dólares mensuales. Con lo que pudo reunir en un año, más el salario de su novio informático, al que sí le iba bien. Por terceras manos se compraron su visa a México y una vez que la obtuvieron vendieron todo lo que tenían en Ecuador.

Muebles, artículos de cocina, ropa, zapatos y hasta regalaron al perro. La idea era llegar antes del 20 de enero que Donald Trump tomara la presidencia. El 10 del propio mes  tomaron rumbo a México.

Foto: Joseph Sohm / Shutterstock, Inc.

Ana no imaginaba que por lo que tanto había luchado estaba a punto de convertirse en polvo. La noticia los tomó cruzando la frontera mexicana, a punto de llegar a emigración.

Mi amiga me cuenta que no hubo reparos. “A partir de las 4 de la tarde que se hizo efectiva la ley, no dejaron pasar a nadie más”.

La incertidumbre cubrió el lugar. Llanto. Lágrimas de desesperación y hasta gritos desesperanza. Se cerraron las puertas. Unos lo perdieron todo. Otros perdieron sus sueños y otros tantos, perdieron ambas cosas.

Ahora Ana y muchos más tienen que empezar de cero, sin ánimos y sin recursos. Forjar otra vez la esperanza, secarse el rostro y continuar.

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