Los padres cubanos, verdaderos reyes magos en Cuba

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reyes magos en Cuba
Foto: Emily Marie Wilson / Shutterstock.com

Hace poco en el país donde vivo celebraban la visita de los reyes magos. Los niños estaban como locos pidiéndoles regalos, dejando cartas escondidas y peticiones a las majestades que aparecen con el único objetivo de “premiar a los niños buenos y obedientes”.

Irremediablemente recordé mi Cuba, donde este hecho acaece de una manera muy diferente. La mayoría de los niños no conocen el nombre de los reyes Melchor, Gaspar y Baltazar, ni siquiera muchos de los padres.

Estos fueron establecidos por el Papa San León como los tres Reyes Magos que fueron a adorar al niño Jesús guiados por una estrella, llevando regalos de oro, incienso y mirra.

De ahí paso al conocimiento popular su existencia y la fantasía que como mismo visitó al niño santo, también llegaban sigilosos a la casa de cada niño en el mundo (claro en algunas partes el suceso tiene diferente nombre).

En Cuba antiguamente la tradición planetaria era más patente, pero las carencias materiales obligaron a los reyes al destierro en muchos hogares. Inocentemente los pequeños pedían bicicletas, patines y otras cosas que no estaban al alcance de “sus majestades”.

Hoy los padres convertidos en magos con menos poder adquisitivo y menos ofertas, inventan lo que sea para complacer a sus hijos. En miles de ocasiones los reyes no pueden traer la petición exacta, pero siempre obsequian algo.

En otros casos ya los infantes saben que detrás de la historia de los reyes están sus papás. O los enviados mandan excusas como “eran muchos niños y solo pudo traer esto” y “me dijo que si te sigues portando bien te trae la bici en la próxima”.

Lo cierto es que en la isla no tenemos demasiada tecnología o juguetes súper avanzados, a veces ni los menos modernos, pero contamos con padres de un corazón inmenso que hacen de todo para que los más chicos de casa no pasen la fecha desapercibida.

En tierra antillana, los reyes obsequian postales, dibujos, rompecabezas, libros de cuentos… cosas que monetariamente significan poco pero a nivel espiritual lo son todo.

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